Prófugos

Me cuesta mucho procesar ciertas experiencias que están muy lejos de lo “normal”, particularmente en ámbitos laborales, pero después de todo, ¿qué es lo normal?

En Febrero de este año organizamos un viaje a Berlín con varios amigos. Nos encontramos en la estación de bus y emprendimos el viaje tan emocionados cómo si estuviéramos en un paseo escolar. A las afueras de Dresden, el bus se detuvo y tuvimos 10 minutos alemanes de descanso que empleamos en fumar. Un hombre en sudadera se acercó a pedirnos un cigarrillo y de repente y sin ninguna pregunta de por medio, nos contó su historia. Según él, se estaba escapando de un centro de experimentos humanos y su destino era Berlín para empezar una nueva vida de incógnito. Nos miramos entre nosotros y pensamos que estaba loco y seguro se había escapado de algún manicomio, la verdad, nunca lo sabremos, pues apenas llegamos al destino, se esfumó.

Increíblemente, esa vivencia la relacioné con una experiencia del pasado. Se había unido al equipo de mi trabajo un austríaco joven y bastante callado. En una reunión con los jefes estuvo a punto de quedarse dormido y los jefes, cansados de su cabeceo, pidieron que se terminara su contrato. Los team leaders procedieron al despido en privado y al parecer su justificación del comportamiento fue que estaba cansado porque había consumido muchas drogas el fin de semana. Más allá del episodio, que para ser honestos en esa empresa era hasta normal, lo curioso pasó una semana después de que el jovencito se fue. Una llamada a recursos humanos alteró el letargo del lunes, era la madre del austríaco diciendo que eran unos desconsiderados por contratarlo, pues su hijo se había escapado de un psiquiátrico y estaban en su búsqueda.

De esa empresa, conservo solo recuerdos extraños, tan extremos como todos los que trabajábamos allá. Supimos que la sede en Grecia, empleó a un americano y que un día en plena jornada laboral, la policía entro armada como en una escena de cine se lo llevaron esposado. No solo había falsificado la visa para estar en Europa sino que además, lo esperaban las autoridades americanas para responder por una serie de crímenes al parecer fiscales.

Yo me pregunto, ¿Qué tan a menudo pasa esto? ¿Es normal?

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